Este es mi espacio, mi pequeña parcela de libertad, mi válvula de escape, mi cofre de sentimientos, mi retiro, mi confesionario, el escondite de mis rebeliones, el escaparate de mi alma.

miércoles, 5 de enero de 2022

RRMM y RRMM

 

 

Después de una Navidad de sillas vacías, llega el momento de clausurar estas atípicas fiestas con el broche final, el que más disfrutan los pequeños y, junto a ellos, sus mayores.

La noche mágica se acerca sigilosa y todavía estoy redactando mi carta a SSMM. Mis peticiones para este año no son regalos tangibles, porque los mejores no necesitan venir envueltos en un bonito papel ni se pueden pagar en euros, aunque, seguramente, son mucho más caros.

No tengo claro el orden de prioridades de mi lista, pero me gustaría encontrar todo junto a la chimenea la mañana del día 6.

A esta hora dan inicio, por toda la geografía española, las cabalgatas de los reyes y sus pajes. ¿O también las de las reinas y sus pajas…? Las tradiciones se están quedando obsoletas a causa de los objetivos de un nuevo ministerio, a cuyos pensadores y líderes no les tiemblan las piernas cuando pisotean las creencias más arraigadas; igual da la historia si no está en consonancia con sus extravagancias, tan irreverentes como infructuosas.

Pulula en el ambiente una profunda y aplastante decepción del mundo que nos engulle, sin masticarnos siquiera. Estoy triste y, aunque estarlo es un derecho que nos humaniza, me va a costar tiempo y trabajo sobreponerme.

 


jueves, 30 de diciembre de 2021

Escarcha en el pelo.

 

 

Tan apoltronado y empoderado está el 2021, que será una ardua tarea descabalgarlo del calendario que agoniza, por muy guerrero que aparezca el 2022 este próximo sábado. Nos encaramaremos sobre la balsa que tiene trazado el sendero hasta una playa virgen, una vez seamos capaces de sortear todos los acontecimientos vividos, que flotan a la deriva como restos de un naufragio en nuestro castigado recuerdo de los últimos meses.

Personalmente, le daré una patada en el trasero al año que termina con cada una de las doce uvas. Y, cuando las campanadas acaben su melodía, brindaré por todo lo bueno que pueda traernos el almanaque en blanco, aunque nuestra esperanza en el futuro haya caído en la anorexia por exigencias del guion de esta película de terror, en la que intervenimos como actores secundarios.

Se adivina en el horizonte una extenuante carrera de resistencia y de obstáculos, un reto para valientes, una aventura para intrépidos, una historia romántica para enamorados, una oportunidad para optimistas, un trofeo para campeones. Aunque las sonrisas sigan atrincheradas tras la mascarilla y haya que racionar todavía los abrazos, fortalezcamos el alma con cada pequeña alegría que ronde a nuestro alrededor.

Adiós, 2021… Me has dejado la miel en los labios y escarcha en el pelo, como cantaba Sabina. Bienvenido, 2022… Comienza la función. Silencio, se rueda.

 


 

jueves, 16 de diciembre de 2021

A ese.

 

 

A ese personaje vanidoso, arrogante, engreído, insoportablemente soberbio, que se cree el ombligo del universo y tiene el pleno convencimiento de poseer una irresistible atracción, que va cautivando a su paso a todo bicho viviente; a ese ser despreciable le deseo una… ¡feliz vanidad!

P.D. El que se pica, ajos come.