Este es mi espacio, mi pequeña parcela de libertad, mi válvula de escape, mi cofre de sentimientos, mi retiro, mi confesionario, el escondite de mis rebeliones, el escaparate de mi alma.

martes, 3 de febrero de 2026

Marrona

 


Yo creía que vivíamos en una democracia pero, cuando escucho ciertas manifestaciones de algunos representantes, mis creencias se tambalean peligrosamente. Los resultados de las urnas son los que mandan (siempre que no haya trampa ni cartón), de tal manera que todos los elegidos por los ciudadanos merecen su espacio en el panorama político y un respeto incuestionable por parte de los adversarios, por mucho que disten sus formas de llevar al país a buen puerto. Los padres de la Constitución llevaron este planteamiento de manera impecable y debatían civilizadamente todo tipo de cuestiones en el Congreso de los Diputados: los de derechas, los de centro y los de izquierdas. Hemos quedado atrás esas buenas costumbres y ahora se lleva poner etiquetas de ultra a algunos (los que tienen planteamientos no coincidentes) y arengar a las masas para que ayuden a “barrerlos” sin contemplaciones, aunque estén respaldados por un considerable número de votantes. Básicamente, para “dejar sitio” a los de raza negra, china y marrona. ¿Marrona…? Qué nivel, Maribel.

Que se pare el mundo, que me quiero bajar.