Este es mi espacio, mi pequeña parcela de libertad, mi válvula de escape, mi cofre de sentimientos, mi retiro, mi confesionario, el escondite de mis rebeliones, el escaparate de mi alma.

lunes, 20 de febrero de 2012

Vigésimo cumpleLUaños


      Mira, hijo, en esta foto retocada estás muy chuli, pero todos tenemos un pasado...


    
     ¿Te acuerdas de ésta en Santander? Tierno, tierno. Por aquel entonces ya practicabas deportes de riesgo, y aún te dura la fiebre.

     
      Poco a poco te vas centrando y poniendo el punto de mira en objetivos a largo plazo. ¿Será el amor?

       
   Cuando yo te sacaba algunos centímetros de altura (tiempo ha...) yo era la única mujer de tu vida...

      
     En la actualidad tienes que multiplicar tu corazón por dos, para que en él quepa también Julia.

 
 

     Pero, hoy que celebras tu vigésimo cumpleLUaños, recuerda que madre solo hay una...jajaja...

                    

                  Y que serás siempre mi Lulito, aunque peines canas.

                               ¡GUAPO!

                                                     ¡ARTISTA!

                  ¡Feliz 20 cumpleLUaños!

                                                 21- febrero-2012

domingo, 19 de febrero de 2012

Domingo de Carnestolendas

     
      Es tiempo de Carnestolendas (del latín caro, carnis, carne, y tollendus, de tollere, quitar, retirar), palabra que resulta de la abreviación de la frase latina Dominica ante carnes tollendas, y que significa "Domingo antes de quitar las carnes".


     El Carnaval de Badajoz ha celebrado esta tarde su espectacular desfile de comparsas, unos cuatro mil participantes, en su primer año tras haberse confirmado como fiesta de interés turístico nacional.


     El viernes fueron las murgas las protagonistas de la jornada, y "Los niños" se proclamaron por quinta vez los campeones, en una final que abarrotó el teatro López de Ayala y que fue seguida por muchos adeptos en televisión a través de Canal Extremadura.

 
      Pero si algo asombra y seduce a los visitantes es el ambiente de la calle. Esta foto de la noche del sábado en la plaza de S. Atón da fe del carácter multitudinario de nuestro carnaval.

   
                                       O esta otra de la Plaza de España...


      O en Plaza de Minayo...


      A todo esto, los bares y sociedades privadas, se rifan las actuaciones de los murgueros, para regocijo del personal.


      Y todavía nos quedan lunes y martes, si el cuerpo aguanta hasta enterrar a la sardina. Ya vendrá Doña Cuaresma con sus recortes, que es lo que se lleva.


                           ARRIVEDERCI


viernes, 17 de febrero de 2012

Sesión de Risoterapia

     Los especialistas teníamos encomendado organizar una sesión cuyo objetivo principal era mejorar las relaciones personales entre los compañeros de trabajo. A mi compañera (y ex-alumna ) Mª José se le ocurrió la feliz idea de desarrollar una dinámica de grupo basada en la RISOTERAPIA. Nuestra relación en el trabajo es cordial, correcta, y entre muchos de nosotros hay sentimientos profundos de cariño, que se vienen entrelazando desde muchos años atrás. Pero todo es susceptible de mejoría.

     Comenzó la sesión con la lectura de diez sólidos argumentos que respaldan los innumerables beneficios de la risa, para la salud del cuerpo y del alma. Siguió la proyección de vídeos para reír, sonreír y carcajearse, cada cual a su medida, sobre borrachos que se caen de manera ridícula, el sketch de "Encarna y las empanadillas de Móstoles", del dúo Martes y Trece, todo un clásico, y algún otro a petición popular. Para concluir con un juego, en el que disfrazados con una nariz de payaso y atados a un compañero por un tobillo, teníamos que explotar a pisotones un globo que uno de cada pareja llevaba asido al tobillo exterior.

     Hubo "peleas", caídas por el suelo, y risas, muchas risas. Hemos disfrutado como niños, y los alumnos que en ese momento estaban en el patio, asistiendo a sus actividades extraescolares vespertinas, miraban atónitos y sorprendidos a la vez, como sus profesores jugaban, desprovistos de la máscara de formalidad que nos uniforma en horario lectivo.
     Acabamos saltando a la comba, con la cuerda sobrante del juego, algo que no estaba programado pero surgió de manera espontánea, y puso el broche final a una tarde diferente y divertida.

     El objetivo se ha conseguido: nos hemos reído a coro y hemos mejorado y afianzado nuestra relación con los demás, porque el juego siempre une y estrecha los lazos afectivos.

     Cuando, después de comer, me despedí de mi marido para volver al colegio, y le comenté la sesión que teníamos prevista, me contestó con ironía: "¿y por eso os pagan...?" Ignorante de la vida. ¿Cómo hacerle comprender nuestros planteamientos como docentes? Mejor la próxima vez no le comento nada. Los que nos dedicamos a la enseñanza estamos hechos de otra pasta. La pasta de la clase política, sin ir más lejos, es bien distinta y con muchos más ceros. Pero no les envidio, sinceramente. Tengo el privilegio de lidiar cada día con el toro manso de la ingenuidad y la transparencia en la mirada. Y eso me compensa de otras carencias materiales.

      Por cierto, hoy el colegio se ha vestido de carnaval, profesores incluídos. Trabajar con niños es agotador, pero nos brinda la oportunidad de vivir ratos inolvidables.

El patio a última hora de la jornada era una estampa rebosante de color y de alegría.



            ¡FELICES CARNAVALES, Y MUCHA SUERTE PARA SANTI Y SU BANDA!



                                 CLIC

martes, 14 de febrero de 2012

Doble fila



     Tuve un percance hace unos días con mi coche. Salía del aparcamiento en Juan Sebastián Elcano, marcha atrás, y choqué contra otro vehículo estacionado en doble fila. A decir verdad, no lo vi, me deslumbró el sol a esa hora de la tarde, y el color dorado metalizado del vehículo siniestrado tampoco fue de ayuda, sino todo lo contrario. 


     Yo sufrí el daño mayor, que tendré que arreglar de mi bolsillo, y por si fuera poco, tuve que soportar los insultos y los gritos del otro conductor, que por edad bien podría ser mi hijo.
      Paso por aquel punto todos los días, y siempre, sin excepción, el coche está en doble fila, por la mañana y por la tarde, en el mismo sitio, justo delante de una frutería en la que supuestamente trabaja su conductor.


      Lástima que la policía no se haya percatado, porque si lo multaran, se le quitarían las ganas de persistir en su mala costumbre de aparcar en doble fila, por sistema, hasta que el sufridor de turno le toca el claxon para poder salir de su encierro, y él accede a esa plaza por la puerta grande y sin despeinarse el flequillo, el muy espabilado.


      Te voy a poner dos velas negras, por listo.

domingo, 12 de febrero de 2012

Máscara



     El sábado agota sus últimos minutos, y ya febrero dibuja con trazo firme los brillantes colores de una incipiente primavera. Se oyen ecos de tambores en la lejanía, pregonando a los cuatro vientos  la proximidad del carnaval, que ya está escribiendo un nuevo capítulo de su historia en las tablas del López de Ayala.


     La rutina gira en torno a mí como un satélite, controlando mis mareas, y otro satélite concéntrico, de órbita mucho más alejada, el de la desesperanza, traza su amplio recorrido dejando una estela que se irá difuminando a medida que pasen los días, los meses, o tal vez los años.


                     Es hora de ponerse la máscara. O tal vez de quitársela.


                   La vida es un Carnaval...

domingo, 5 de febrero de 2012

Para que te enteres



     He oído decir que van a comenzar a entregarnos una factura cada vez que hagamos uso de algún servicio sanitario, no con la finalidad de cobrárnosla, sino con el fin de informar cuánto cuesta atender nuestra consulta al médico de cabecera, cuánto vale la radiografía que hemos necesitado en urgencias, cuál es el precio de una intervención quirúrgica o el de la vacuna de la hepatitis. 


     Te informan desinteresadamente, ¡qué generosidad!  Sobre todo considerando que lo pagamos nosotros mismos en forma de impuestos y cotizaciones. 


     Estaría bien que se entregara, con el mismo objetivo informativo, claro está, una factura al senador (que no sé para qué sirve) cada vez que se sube a un coche oficial, a un ministro cuando vuela en primera clase, a un diputado después de una comilona en acto de servicio, a un alcalde cuando reciba un regalo por un favor urbanístico, a un presidente autonómico cuando visite un centro de mayores que se ha engalanado para recibirle, o al mismísimo rey cuando represente a su país en la otra parte del mundo, acompañado de todo su séquito.


                   Toma, para que te enteres.

jueves, 2 de febrero de 2012

Se hace camino al andar


     Aborrezco a las personas que hablan con pedantería y suficiencia, y me fascinan las que se expresan con sencillez y sabiduría, con humildad y convicción. Sería fantástico disponer de una capa de invisibilidad que me permitiera colarme en el meollo de una reunión de talentosos pensadores y escritores. Me cuidaría escrupulosamente de no inmiscuirme en sus trascendentales asuntos, y permanecería muda e inmóvil en los arrabales de sus disensiones dialécticas, a cambio de una exigua porción de su talento literario. 




     Quiero aprenderlo todo sobre este noble y digno oficio, y mi actitud es la de una esponja: absorber todo lo aprovechable para mejorar mi precaria técnica.
     Me colmaría de satisfacción y me haría inmensamente feliz escribir una historia aceptablemente correcta en la forma e interesante en su contenido, esquivando con maestría estilos folletinescos y bodrios indigeribles e insustanciales. 


     Dijo Machado que “se hace camino al andar”, y en ello ando.


     Detrás de un reconocido talento se esconde, sin lugar a dudas, un indiscutible trabajo de fondo. Las aptitudes deben acompañarse de una voluntad de hierro y sostenerlas con una constancia perseverante. El trabajo sistemático, el esfuerzo, el sacrificio y la búsqueda de la perfección son las claves del progreso que rara vez disfrutan indolentes o pusilánimes. Y yo no tengo carnet en ese club.


     En la tribu literaria a la que me gustaría pertenecer aflora, en más ocasiones de las deseadas, un instinto tribal de destrucción del probable contrincante, que enrarece el ambiente y ensombrece el brillo de las palabras. Yo reniego de esos rituales bélicos, me conformo con asumir el papel de mera espectadora a cambio de aprender el lenguaje que entre líderes intercambian.
     Afortunadamente, la envidia no forma parte de mi listado de sentimientos negativos. Y tampoco pienso arredrarme ante los prepotentes que opinan con malentendido orgullo que “crecen los nuevos narradores como una excrecencia de la literatura a la velocidad de una progresión geométrica”, para seguidamente afirmar que no hay nada como la levitación del ego.


     Por si acaso, yo ya me he apuntado a una academia de pilotos de alfombras voladoras, para levitar sobre seguro. Desde las nubes se accede a una inmejorable perspectiva aérea, dónde va a parar.