Este es mi espacio, mi pequeña parcela de libertad, mi válvula de escape, mi cofre de sentimientos, mi retiro, mi confesionario, el escondite de mis rebeliones, el escaparate de mi alma.

jueves, 9 de enero de 2020

¡Cuántas veces...!


Abro la ventana de la nostalgia y miro

-a través de los retratos de toda una vida-

cómo se han desdibujado los sacrificios

y los renunciamientos para enaltecer

todo lo que, desde el prisma del tiempo,

ahora parece tan misteriosamente hermoso.

¡Cuántas veces me rompí procurando no hacer ruido con los añicos!

¡Cuántas veces me escondí anhelando una disculpa y la melodía de un abrazo!

¡Cuántas noches desperté para velar tu sueño!

Hoy todas esas sensaciones,

que deambulan como sombras  

por mi alma color sepia,

caben en un gran suspiro.
 

Llueve tras los cristales de los recuerdos.
 
 
 

sábado, 4 de enero de 2020

Carta a SSMM los RRMM 2020



                                        Carta a SSMM los RRMM 2020

La tristeza me asaltó mientras deambulaba entre la gente por la calle atiborrada de luces, en los albores de un invierno disfrazado de primavera, y sentí que me invadía una profunda y aplastante decepción por el mundo en el que inevitablemente habito y que me engulle sin masticarme siquiera. Estar triste es un derecho que nos humaniza, siempre y cuando no se convierta en tristeza crónica.

Mañana amaneceré alegre, lo tengo decidido. Y llegaré con una sonrisa hasta el próximo solsticio.

Quedan pocos días para la noche más mágica, y estoy ultimando mi carta para SSMM. Algunos puntos de mi lista de peticiones ya los tengo claros.



-366 días de felicidad moderada, desbordante en momentos puntuales, compartida con los que quiero.

-Cuatro abrazos sinceros y apretados diarios, como poco, de la misma o de distintas personas queridas.

-Sonrisas y palabras amables para decorar cada minuto de esta nueva década, y un frasquito de optimismo con dosificador.

-Un titular para abrir los telediarios, en los primeros días del año: “Cataluña vuelve a estar tan orgullosa de su españolidad, que entierra sus planes de independencia”.

-Un jarabe instantáneo para los dolores del alma y una varita mágica para curar todos los males del cuerpo.

-Un manantial universal y gratuito de amor eterno.

-Un aire puro que podamos respirar todos los seres vivos de la Tierra, y un cielo azul que nos inspire poesías, sin necesidad de Gretas.

He sido razonablemente buena este año, así que espero que mi regalo, o parte de mi pedido, sea posible.


Que así sea. 





viernes, 3 de enero de 2020

Gómez invisibles 2019




Un año más los Gómez González-Castell, sus hijos y sobrina nieta, celebraron su tradicional reunión navideña con intercambio de regalos de "amigos invisibles", que fueron adjudicados en un encuentro anterior, hace mes y medio.


Comimos en casa de Paci y Alonso, y por la tarde empezó el espectáculo, porque lo es, dirigido por Perico padre con ayuda de los benjamines de la casa, Sete y Luis. Ya durante la comida se apostaron con los mayores que se metían en la piscina para darse un chapuzón, y lo hicieron. Con un par, a finales de diciembre.


Como somos tantos, había conversaciones en la cocina, en el salón, en el porche...


Este año han faltado unos cuantos primos, entre ellos mi hijo Alberto, que tuvo la puntería de enfermar de gripe; Gina y Jorge, por un molesto virus; Gloria, que tuvo que trabajar hasta tarde; y Marta, que sigue viviendo en París, pero con la que pudimos hablar por videoconferencia.


Durante el reparto las risas están aseguradas, no solo por los maestros de ceremonias, sino por los regalos en sí.
















Un día familiar más para el recuerdo. Una ocasión más para agradecer a la vida que nos deje disfrutar del privilegio de estar juntos y puntualmente felices.


                ¡Y este cuento se acabóoo...!

Dejo este vídeo de la misma fiesta de hace cuatro años. A Sete y Luis se les nota lo que han crecido. El escenario es el mismo, la casa de Paci y Alonso. Algunas personas de entonces ya no están en la familia, pero otras han venido a llenarnos de alegrías y satisfacciones. La vida...


 

 




domingo, 29 de diciembre de 2019

Ilusiones congeladas


             
Pues sí: mis ilusiones están congeladas, como las pensiones, hasta que Sánchez forme gobierno. Sin prisas, eso sí. Comenzamos el año 2019 con el corazón encogido por el penoso rescate de Julen en enero, con un trágico desenlace, y en febrero comenzó el juicio de los líderes políticos del proceso independentista catalán, asunto que se ha convertido en la historia interminable del panorama político español.


En marzo la población entró en pánico con la primera caída mundial de las redes sociales más populares, como son Facebook, Instagram y WhatsApp. Volvieron a fallar en abril, el mismo mes en que se celebraron las elecciones generales anticipadas. Entonces ni siquiera imaginábamos que terminaríamos el año sin gobierno…


En mayo hubo elecciones al Parlamento Europeo, y el Valencia se alzó con la Copa del Rey, al ganar al F.C. Barcelona en la final, en el estadio Benito Villamarín de Sevilla.


En junio pudo celebrarse en la catedral parisina de Notre Dame la primera misa tras el incendio que la devastó dos meses atrás, ante el estupor de todos. Y en julio, nueva caída de las redes sociales, por primera vez para Twitter. En Reino Unido, el excéntrico y controvertido periodista Boris Johnson asumió el cargo de primer ministro, sucediendo a Theresa May, con el persistente objetivo de cumplir el Brexit prometido.


Agosto fue un mes de titulares para la activista medioambiental Greta Thumberg, mientras un brote de listeriosis se extendía por la península ibérica. Septiembre abundó en huracanes, incendios, accidentes aéreos, naufragios y terremotos en distintos puntos del globo.


Las protestas en Cataluña por el juicio a independentistas catalanes nos colmaron las retinas de imágenes indeseadas en el mes de octubre, aunque rivalizaron con la polémica exhumación de Franco, y el traslado de sus restos desde el Valle de los Caídos hasta el cementerio de Mingorrubio.


Pocos días después volvimos a ejercer nuestro derecho al voto porque, con los resultados de la votación de abril, nuestros políticos no fueron capaces de llegar a ningún acuerdo. Da la sensación que, como la culpa es nuestra, tenemos que ir a la repesca. Volvimos a votar inconvenientemente porque, a día de hoy, seguimos a la deriva. El nuevo paso por las urnas causó estragos en Ciudadanos, y Rivera dimitió dignamente.


Una performance de feministas se viralizó, al grito de “el violador eres tú…”, y por cuarta vez se produjo otra caída mundial de Facebook e Instagram.


Y, llegados a diciembre, el culebrón Puigdemont/Junqueras/Pujol y compañía sigue copando los noticiarios, mientras Sánchez se come los turrones en familia, atrincherado en sus aposentos de la Moncloa, por si tiene que abandonar la mansión en fechas próximas, después de haber devastado el país y la paciencia de todo hijo de vecino.


Como para tener ilusiones… Solo pido al 2020 que ponga a cada cual en su sitio, que ya está bien.