Este es mi espacio, mi pequeña parcela de libertad, mi válvula de escape, mi cofre de sentimientos, mi retiro, mi confesionario, el escondite de mis rebeliones, el escaparate de mi alma.

sábado, 3 de febrero de 2018

Las Candelas de Santa Marina 2018




De nuevo he sido invitada a presentar al Pregonero y el Candelero en la sede de la Asociación de Vecinos Santa Marina, el jueves 1 de febrero, para la popular fiesta pacense de Las Candelas, prólogo del Carnaval, que tendrá sus días grandes el próximo fin de semana.



Fernando Garduño Maya como Pregonero.


Y Samuel Colomer Delgado como Candelero.



Tras mi resumida presentación, ellos tomaron las riendas del evento.


Buenas noches.
En nuestro circular viaje por el tiempo, volvemos al mismo punto en el que hace ahora un año asistíamos al preludio de nuestro Carnaval pacense  a través del encendido de luces de la monumental puerta de Las Candelas.
La veterana Asociación de Vecinos de Santa Marina, siempre comprometida con su barrio y con su ciudad, nos trae hoy a su sede a las personas que, por méritos propios, han sido elegidas para protagonizar la trigésima edición de la Fiesta de Las Candelas 2018, como su Candelero y su Pregonero: Samuel Colomer Delgado y Fernando Garduño Maya.
Samuel es un apasionado del Carnaval, como lo fue su padre, que fue quien le introdujo desde muy temprana edad en este ambiente de murgas y comparsas. Ha formado parte de “El nombre da igual”, “Los Chalaos”, “Dakipacasa”, cantando sus canciones con ritmo y con gracia en el escenario del “López de Ayala”, lo mismo que por bares, calles y allí donde les han reclamado, en Badajoz y en otros pueblos. Más de 30 años como carnavalero hacen de él una persona muy querida y admirada. Se lleva bien con todos, es incapaz de competir o criticar a los demás grupos. En el año 2003 presentó el Carnaval desde el balcón del Ayuntamiento, junto a Antonio Hidalgo, y en 2005 recibió el prestigioso “Antifaz de Plata”, que destaca la generosa labor de sus galardonados en favor de nuestro Carnaval.
Fernando nació en Segura de León, donde dio sus primeros pasos como carnavalero, y tuvo el honor de ejercer como Pregonero Mayor. Pero es en Badajoz, mientras cursaba Magisterio, donde entra en el círculo de amistades de la murga “Los Agüitas”, histórica y sobradamente reconocida y premiada, con la que colaboró tímida y ocasionalmente al principio y con un compromiso total desde finales de los noventa hasta 2008 que desaparece. Toda su vida ha estado relacionada con la literatura, y otras facetas artísticas. El cantante Leonardo Dantes puso música a su poema “Sé feliz”, que forma parte de uno de sus discos. Muchas antologías han contado con su prosa y su poesía, y siempre ha formado parte de  tertulias y grupos literarios. El pasado año presentó su poemario “Propuesta de Luna” durante la Feria del Libro de Badajoz.

Voy a permitirme, antes de dar la palabra a nuestros invitados, leeros estos sencillos versos escritos para la ocasión.



Se despereza febrero,
suenan ecos de tambores,
ya crepitan las hogueras
divisando al Marimanta
y se afinan las canciones.

El barrio de Santa Marina
se engalana cual esposa,
llenándose de alegría,
vino, hornazos, poesía, prosa,
de ritmos que nos abrazan
y de máscaras vistosas.

Se nos acobarda el frío,
se ruboriza la noche,
la luna nos hace un guiño,
se quema todo lo malo
y se aparcan los reproches.

Han llegado Las Candelas
y aquí están sus mensajeros:
Samuel enciende la mecha
y Fernando es pregonero.


Gracias. Demos un caluroso aplauso a los protagonistas de este evento.

La Asociación hizo entrega de sendos regalos a los elegidos.




El Pregón de Fernando, que llevó varios disfraces para adornar el salón, además de ir él también ataviado para la ocasión, fue ameno y oportuno.




Hoy ha sido la quema del Marimanta, con el papel estelar de Samuel. 



     ¡Calentando motores para el Carnaval 2018!

 
                               
 



miércoles, 31 de enero de 2018

Por peteneras


Se me ocurrió mandar este antiguo texto al HOY, solo por romper la tendencia generalizada de opinar sobre la crisis en Cataluña, Puigdemont y la madre que los trajo a todos, que los tenemos hasta en la sopa. Saturada estoy, y no dejan de alargar el culebrón con nuevos capítulos. Así que, ¡toma ya palabras moribundas! Me apetecía salir por peteneras...






Publicado en "Cartas al Director" del diario HOY el martes 30 de enero de 2018.

martes, 23 de enero de 2018

Sueldos y reformas


La situación es delicada. La reforma laboral va a traer cola. Leía sobre el tema, extrayendo las conclusiones que me afectarán personalmente, si el tiempo y el destino no lo remedian. Yo no disfrutaré 'jornada reducida' a partir de los 60 años, como mis compañeras de trabajo sexagenarias. Podré jubilarme a los 65 años, porque para entonces llevaré cotizando más de 41; en concreto, 43. Pero hoy en día es infrecuente que un joven trabaje desde los 22 años, como fue mi caso. 




Sin embargo, la casta política sigue percibiendo un sueldo de por vida, aún cuando su cargo solo lo ejerza unos pocos años. Esos sueldos vitalicios los aporto yo, los aportas tú, los aporta él, los aportamos nosotros, los aportáis vosotros, los aportan ellos. Y para más inri, esa 'pensión' no es incompatible con otra actividad remunerada y bien remunerada, que hay que pagar el caché; el despiporre. La inmensa mayoría de la población activa sufriendo los azotes de las vacas flacas y cargando a sus espaldas, ancianas por desgaste y por edad, el peso de la abundancia de unos pocos privilegiados. Y eso que la Constitución dice que todos los españoles son ¿iguales? Amén, si a ti te gustan las comparaciones, a mí también.


Esta carta fue publicada en el diario HOY el 23 de enero de 2011, hace ya 7 años.

jueves, 18 de enero de 2018

Jubilación al estilo Candy Crush




En unas declaraciones en televisión escuché decir a Celia Villalobos que ella está divinamente a sus 68 años, y ole por ella, que no tiene complejos ni mucho menos abuela. Yo tengo unos cuantos menos, y también estoy divina de la muerte, (igualmente soy huérfana de abuela), pero soy consciente que voy perdiendo la energía que tenía para trabajar tiempo atrás. Irremediablemente, establezco comparaciones: yo lidio con 30 niños por hora, 25 horas a la semana, ininterrumpidamente desde hace la friolera de 35 años, y mientras estoy con ellos intentando enseñarles algo, no me da tiempo de jugar al Candy Crush, ni de echar una siesta en la poltrona. 




Terminada mi jornada lectiva, cuando voy de vuelta a casa, no tengo un chófer que sortee el tráfico y se estrese por mí. Y cuando llego, me toca zafarrancho de combate doméstico. Por si fuera poco, dos tardes a la semana acudo al centro para asistir a reuniones, cursos de formación, atención a padres o trabajo personal, como correcciones o preparación de clases. Ella, a mi lado, incluso teniendo 10 años más, está seminueva. Por lo tanto, Celia, a tu ritmo podrás trabajar hasta los 80, con dos tacones, pero permíteme que yo lo haga solo hasta los 65, que ya estaré bien amortizada y habré cotizado por ti, por mí y por todos mis compañeros. No hay nada como ponerse en el lugar del otro, eso que ahora se denomina empatía, que es lo que a ti te falta, querida.





martes, 16 de enero de 2018

Tras los cristales



Tras los cristales

Abro la ventana de la nostalgia y miro
-a través de los retratos de toda una vida-
cómo se han desdibujado los sacrificios
y los renunciamientos para enaltecer
todo lo que, desde el prisma del tiempo,
ahora parece tan misteriosamente hermoso.
¡Cuántas veces me rompí procurando no hacer ruido con los añicos!
¡Cuántas veces me escondí anhelando una disculpa y la melodía de un abrazo!
¡Cuántas noches desperté para velar tu sueño!
Hoy todas esas sensaciones,
que deambulan como sombras  
por mi alma color sepia,
caben en un gran suspiro.
Llueve tras los cristales de los recuerdos.