Este es mi espacio, mi pequeña parcela de libertad, mi válvula de escape, mi cofre de sentimientos, mi retiro, mi confesionario, el escondite de mis rebeliones, el escaparate de mi alma.

domingo, 16 de diciembre de 2018

Nuevas jubiladas: Regina y Toni Ponce.



Hace ya unos días celebramos que dos nuevas compañeras se han sumado felizmente al gremio de jubiladas: Regina y Toni Ponce. Con ese motivo quedamos para celebrar una misa de acción de gracias por tan especial acontecimiento, en la capilla de nuestro querido colegio, y más tarde a comer, a beber, a emocionarnos, a bailar y a compartir momentos irrepetibles.




Recibieron regalos de los compañeros, y no podían faltar unos versos para cada una de ellas.


                  Soneto para Regina

Qué mejor regalo para Regina
en un día de feliz celebración,
que unos versos henchidos de emoción,
que pueda releer a sus vecinas.

Complacida estará tu hija Marina
compartiendo tu misma vocación,
entre tizas, pizarra y oración,
y alumnos que aprendieron tus doctrinas.

Ganaste por derecho y con orgullo
los días que conforman nuevos tiempos.
El ruido de las aulas ya es murmullo,

ya la felicidad flota en el viento.
Llegados a este verso me escabullo
y en tu jubilación pongo mi acento.


                                                   Maribel Núñez Arcos, noviembre de 2018.






  A la señorita Toni, con todo nuestro cariño.

Aquellos cuentos que un día
dibujaron las mañanas
coloreando la infancia
con el azul esperanza,
aquellos cuentos, tus cuentos,
fueron secando las lágrimas
de cuantos sin ser aún tuyos
se agarraban a tu bata.
Les enseñaste a volar
como niños, con la magia
del cariño, tus caricias
y el amor de tus palabras.
La guardería infantil,
semilleros de nostalgia
que hoy son fruto en tantas vidas
de quienes llenaste el alma.
Maestra de corazones,
mamá pollo entre miradas
de sonrisas y chupetes,
de caricias que abrazaban.
Quedarán en tu recuerdo,
el tiempo te abre su casa,
mañanas sin alborotos
de quien ya está jubilada.
Pero no guardes tus cuentos,
que quizás una mañana
entre tus brazos, tus nietos,
aprendan mientras les hablas.


                          Gonzalo Simón Bernal, noviembre de 2018.



Disfruté mezclándome con mis "Chicas de Oro" en la mesa y en la sobremesa. 





 

Que seais muy felices, todo lo que os merecéis por vuestra dedicación, en esta etapa que habéis estrenado.



 



domingo, 25 de noviembre de 2018

Rufián, bellaco y malandrín



Ya casi no me acuerdo pero, hace tiempo, el Congreso de los Diputados era como un manual de buenas maneras; los parlamentarios podían ser hirientes, incisivos e inmisericordes con sus adversarios políticos, pero sus palabras y sus modales denotaban su clase y su buena educación.
Actualmente ese ejemplo se ha ido al pairo, y estos señores nos castigan, día sí, día también, con el denigrante y patético espectáculo al que asistimos atónitos, indigno para tener como protagonistas a los representantes electos de los ciudadanos.
Rufián, que según la RAE en una de sus acepciones en el diccionario significa: “hombre vil, sin honor, perverso, despreciable”, haciendo honor a su apellido, ha dinamitado todas las reglas de un diputado respetable y se ha tirado al barro del insulto directo o enmascarado, de la desacreditación gratuita y de los razonamientos maquiavélicos. Tanto ha enrarecido el ambiente político que algunos de sus compañeros de sala necesitan escupir para expulsar las toxinas que flotan en el aire.




Miedo me da pensar a dónde nos llevará este barco a la deriva, cargado hasta las trancas de rufianes, bellacos y malandrines.



martes, 13 de noviembre de 2018

Zapatos de niños



Leo con desasosiego que el Gobierno quiere que los alumnos puedan sacarse el título de Bachillerato aunque tengan una asignatura suspendida. Cada novedad que se incorpora en Educación, lejos de subir el listón académico, no hace más que empeorar el nivel de nuestros estudiantes desde hace décadas. Una cosa es teorizar desde el cómodo sillón de un despacho (¡qué bonitos son los estándares de aprendizaje…!) y otra bien distinta empolvarse las manos de tiza mientras lidias con más de 25 alumnos por aula en horario lectivo y con sus correspondientes progenitores en otras franjas horarias. 
Flaco favor le hacemos a nuestros niños y jóvenes dándoles todas las facilidades, poniéndoles en bandeja lo que deberían ser responsabilidades de ellos, porque sin darnos cuenta, aunque sea con la mejor intención, estamos gestando una nutrida generación de inútiles, pusilánimes y comodones que no saben hacer la o con un canuto, pero saben reivindicar derechos desnudos de obligaciones. 



Dejen los padres que sean los niños los que apunten sus tareas, los que estén pendientes de entregar a tiempo los trabajos que se les piden, los que estudien las materias haciendo sus esquemas y resúmenes, los que planifiquen su horario de tarde para atender a todas sus actividades, los que hagan sus dibujos y sus manualidades, aunque no queden perfectos, los que preparen su ropa de deporte la noche antes de la clase de Educación Física; dejen los padres que sus hijos aprendan a aprender, aprendan a fracasar, aprendan a esforzarse, aprendan a descubrir, aprendan a equivocarse, aprendan a empatizar, que aprendan a aburrirse. Sí, a aburrirse. También, no pasa nada. Los niños tienen que andar su propio camino, padres y profesores tenemos que indicarles el sendero, no meternos en sus zapatos.


sábado, 10 de noviembre de 2018

Un ramito de violetas


Hace ya la friolera de 32 años... Yo tenía 26, y papá 27. Éramos jóvenes, estábamos empezando a coger soltura en la vida, y no teníamos nada, excepto mucho amor y muchas ilusiones que cumplir.



Tú viniste a dar sentido a nuestra convivencia, a sacarnos de nuestra zona de confort para conducirnos a una carrera de retos extenuantes pero maravillosos. Volvería a traerte al mundo mil veces que viviera. 




Que seas muy, muy feliz, este año y los venideros. Cuando vengas del otro lado de la piel de toro podremos celebrarlo en familia.





            Felicidades, cariño. ¡Pásatelo bien!




martes, 30 de octubre de 2018

Compro días de 36 horas


 
Dicen que hemos asistido al último cambio horario que llevamos a cabo desde hace décadas. El que nos abre las puertas del invierno se presenta con una hora extra debajo del brazo, debe ser ese el motivo por el que me gusta más que el cambio de marzo. En todo caso, me parece un despropósito; he escrito sobre el 2x3 y sobre el 3x2, que podría parecer lo mismo pero no es ni parecido. Era más fácil cuando en lugar de cambiar los relojes se cambiaban los horarios para empezar a desarrollar cualquier actividad: en verano todo empezaba más temprano y en invierno algo más tarde, para emparejar nuestras vidas con el astro rey.
Ahora que en las redes proliferan las páginas de compraventa, voy a demandar días de 36 horas para comprar, las 24 de las que dispongo me resultan claramente insuficientes para atender todos los frentes. Se equivocan los que creen que el dinero es lo más importante en la vida: lo realmente trascendental es el tiempo. Los precios de todas las cosas no deberían cuantificarse en euros, sino en minutos o en horas de nuestra vida. Ir consumiendo el tiempo nos conduciría poco a poco hasta la irremediable muerte: una vez gastado todo nuestro tiempo disponible, habría llegado también el fin de nuestra vida.
Si alguien vende días de 36 horas, porque le estorban en casa, se los compro: tengo tiempo libre para pagar. Valga como garantía este desahogo que acabo de escribir en mi blog, paranoias aparte.