Este es mi espacio, mi pequeña parcela de libertad, mi válvula de escape, mi cofre de sentimientos, mi retiro, mi confesionario, el escondite de mis rebeliones, el escaparate de mi alma.

martes, 15 de julio de 2014

El colesterol

Debe ser por exceso de chorizos, porque prácticamente cada día desayuno con unos cuantos, los hay para todos los gustos y disgustos. 
 
 
Luego los repito durante toda la jornada y, casi sin darme cuenta, se me junta el hambre con las ganas de comer. A duras penas he digerido una ristra, cuando me estoy zampando la ración siguiente, y así no hay quien haga una digestión sin ardores.
 
 
Mi médico dice que tengo que controlar el nivel de colesterol. Ardua tarea, porque mi colesterolemia es, a día de hoy, un potro desbocado que no sabe a dónde va. O sí. ¿A algún paraíso...? Puede.
 
Voy a echarme una carrerina para contrarrestar, aunque dicen que correr es de cobardes. Pero, ¿qué quieren que yo les diga?, mi valentía hizo mutis por el foro cuando el maleducado monstruo de la corrupción se instaló en nuestras vidas, eructando sin parar, dejando impregnado el ambiente de un desagradable y persistente olor a chorizo.



domingo, 6 de julio de 2014

El Edificio Metálico


Un edificio que vio la luz antes de terminar el s. XIX, que estuvo a punto de ser vendido como chatarra en el último cuarto del s. XX, y que aguantó un traslado después de un oportuno rescate, no puede ser reubicado y reasignado en el s. XXI a la ligera, por muy buenas intenciones que se manifiesten.



 El añoso edificio sufre un importante deterioro, pero estoy de acuerdo con el presidente de la Asociación Cívica en que debería volver de su exilio en el campus a la zona centro, a su hogar.




Opino que la Plaza de S. Atón es un lugar acertado, pero no para destinarlo a mercado: camiones descargando mercancía, olor a pescado… La Plataforma pro Mercado de Abastos debería buscar otra ubicación para su propósito, que muchas cabezas pensantes encuentran seguro la solución más idónea.



Una vez restaurado, el Edificio Metálico podría lucir sus mejores galas en la Plaza de S. Atón acogiendo establecimientos hosteleros: restaurantes, bares de copas, de picoteo…, al estilo del Mercado de S. Miguel de Madrid. 




Ayudaría a revitalizar el casco antiguo, atraería turismo a la ciudad, mejoraría nuestra economía local, y su vidilla  resucitaría la actividad comercial, tan deprimida en el centro en la última época, en un referente arquitectónico condenado al ostracismo que bien merece un indulto. 





       Dejad vuestros comentarios al respecto.

viernes, 4 de julio de 2014

Un himno de esperanza




El curso ha sido largo, trabajoso, y con menos premios que el anterior, porque no siempre las cosas salen de manera tan espectacular como en 2.013. Pero, aún cuando haya sido menos brillante, ha tenido grandes momentos. El mejor premio me lo llevé en el claustro final. Al término de la reunión de todo el profesorado, y a modo de acción de gracias, salió Santi, acompañado de su guitarra, junto a una nueva compañera, Laura, antigua alumna del centro. 



Comenzó a explicar el motivo por el que Laura le acompañaba, que no era otro que representar la letra de la canción que iba a cantar con la lengua de signos, de la que es una experta. La idea era no solo escuchar la música, sino ver la letra en imágenes.


Yo estaba sentada en primera fila, y seguía sus palabras con suma atención, expectante al resultado de sus ensayos, cuando prosiguió diciendo que quería dedicársela a una persona en especial. ¡Y me señaló a mí...! Yo no salía de mi asombro, intentando adivinar el motivo para ello, puesto que no era mi cumpleaños ni nada por el estilo, cuando recordó a todos que la letra de la canción se la regalé yo a él en forma de poema, al que él puso música. Con ella ganó un concurso de voces nuevas en Madrid. Me sentí verdaderamente feliz y orgullosa, una vez más, de mi amigo y compañero del alma.



Buen broche final de curso.



martes, 1 de julio de 2014

REBAJAS


Hoy es 1 de julio, tradicionalmente es el pistoletazo de salida para las rebajas de verano. Durante dos meses nos podremos beneficiar de un descuento o disminución del precio de algunos artículos. En el fango económico en el que nos removemos, el chollo está en busca y captura. Aún así, no he visto en las noticias la imagen de otros años, el tapón humano descorchado con la apertura de las puertas de grandes establecimientos de moda, más semejante a la salida de una carrera de maratón que a una entrada a una tienda para hacer unas compras.
A decir verdad, no me interesa lo más mínimo. Ya desde antes de las estrecheces económicas a las que nos tienen sometidos esta epidemia endémica de chorizos y defraudadores, no me gustaba gastar por gastar. Soy consciente que no soy una mujer corriente en ese sentido, las que conozco de mi entorno presumen de sus acertadas y variopintas adquisiciones con la satisfacción tatuada en sus gestos, como si de una épica hazaña se estuviesen jactando. Pero a mí me la trae al pairo.


La situación ha recrudecido mi instinto natural, ahora no solo no me gusta, sino que tengo que ajustar sin misericordia el presupuesto para gastos prescindibles. Cada día que pasa estoy más convencida que me sobran el noventa por ciento de las cosas que tengo al uso, y si no fuera por el chip de obsolescencia programada, mis electrodomésticos y utensilios caseros serían para toda la vida, por muy obsoletos que los demás los considerasen.
Creo que podría vivir con menos ropa, menos comida, menos de todo, si no fuera porque esa actitud me autodiscriminaría del resto de las personas que me importan, y no coinciden conmigo en mis gustos ni en mis teorías sobre la existencia.


Viene al pelo un poema que escribí hace tiempo, de mi poemario “A salto de mata”, cuyo título es “Rebajas”, como no podía ser menos para ilustrar este nuevo post. Espero que os guste.

 Rebajas

Están de saldo mis
horas,
baratas mis
 preferencias,
regaladas mis
 poesías,
 rebajada mi
inocencia.
Hay descuento en los
abrazos,
hoy invito yo a los
besos,
gratis un día
soleado,
doy suspiros a buen
precio.
Me he dormido en tu
regazo,
mientras mesas mis
cabellos,
rodéame con tus
brazos,
hazme sueño entre tus
 versos.

                             CLIC                                                                                                                              

lunes, 30 de junio de 2014

Fin de curso 2.014


Hoy se cierra, por imperativo del calendario escolar, el curso 2.013/2.014. El tráfico en los alrededores de los colegios, poco antes de las 9 de la mañana, es fluido, circunstancia impensable hace solo quince días.

Esta mañana hemos celebrado el claustro final, con todo el profesorado presente. Balance de lo pasado y planes, aún por perfilar, para el futuro curso. Cansancio y motivación flotan de manera sincronizada por los pasillos y en cada conversación. Gente que se retira a un segundo plano, gente que da por vez primera el salto a la palestra, y gente que dice adiós a su ejercicio docente y a sus compañeros.

A mí me quedan en el colegio flecos por rematar para un par de días más. Luego, relax para poner al día los asuntos domésticos más urgentes, atender los afectos más desaliñados, disfrutar las horas de sueño más deseadas, saborear las comidas más reposadas, retomar las relaciones con los amigos relegadas hasta mejor momento, pasear mirando de cara los atardeceres o fijar en la retina todo lo bello que convive con nosotros a nuestro alrededor y vemos pasar de largo por el espejo retrovisor de la rutina.




Pasados los primeros días de verano, volveré a centrifugar en mi cabeza todo aquello que se me ha ido ocurriendo durante los últimos meses, y acabaré colgándolo a secar en las largas tardes del estío, para recogerlo, plancharlo y lucirlo desde las primeras mañanas septembrinas.
Ideas, proyectos, sueños, que empujarán por salir al ruedo del otoño, del invierno o de la primavera que adornarán nuestra senda del curso 14/15.


Los niños ya disfrutan su descanso, ya sea en campamentos, en algún pueblo al abrigo de sus familiares, en la playa o en la montaña, en destinos que pasaron de promesa a realidad una vez conseguidos buenos resultados académicos, en alguna casa de campo o mitigando los calores en piscinas públicas, privadas o comunitarias.


La última semana del curso se celebró una función en el salón de actos, en la que actuaron algunos niños de cada clase, mostrando las coreografías que trabajaron en equipo en las horas de Educación Física. Realmente fueron dos funciones: una para todos los alumnos del segundo ciclo de Primaria, (o sea, los terceros y los cuartos), y otra para el tercer ciclo (los quintos y los sextos). En ambas se sumaron como público otras clases, hasta completar el aforo del patio de butacas. 




Siempre es un éxito, porque ellos son los protagonistas y el espectáculo lo hacen a su gusto: eligen las músicas, el vestuario, los bailarines, y la puesta en escena. Yo solo ejerzo de maestro de ceremonias para llevar un orden.
Estas fotos son de algunos de los grupos participantes de quinto de este año. Sentí no poder fotografiar a los grupos de sexto, que salieron con prisas para ensayar la ceremonia de graduación que tenían esa misma tarde, ni a los de tercero y cuarto, pero sirvan de muestra para constatar su valía y su arte, ellas y ellos, por supuesto.




Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado. Fue bonito mientras duró…

viernes, 27 de junio de 2014

¡Alcanzamos las 80.000 visitas!

Creo que llegar a esta cifra merece una pequeña celebración, así que yo aporto estas ricas tartas decoradas, y vosotros tenéis que dejar constancia de vuestra visita dejando un comentario para la ocasión en el blog, no en facebook, ¿vale? Al autor del comentario más cariñoso, más simpático, más original o más llamativo, le invitaré a un café en algún local de Badajoz a convenir, en los próximos días.


Os animo a haceros seguidores de Maribelandia, hagamos crecer la familia y pasémoslo en grande. Necesito saber que estáis ahí, necesito vuestro calorcito…



                       ¡Besitos de chocolate!

miércoles, 25 de junio de 2014

Excursión con 6º a Salamanca


Este año he acompañado a los tutores de 6º de primaria a la excursión que han programado para los alumnos a la ciudad de Salamanca. Les he dado Educación Física desde 3º, así que les conozco bien a todos y cada uno, cuatro años viéndoles crecer de cerca dan para mucho.




Salimos muy temprano el miércoles 11 de junio y volvimos el jueves 12, por la tarde. Nuestra noche la pasamos en un céntrico hotel, el Emperatriz, tan bien ubicado que pudimos hacer todas nuestras visitas dando un paseo.



Ochenta preadolescentes con las hormonas revueltas y muchas ganas de divertirse, y tres adultos controlando sus movimientos. El primer objetivo fue ubicarlos en habitaciones de dos, tres o cuatro camas.



Las visitas culturales estuvieron concentradas en la tarde del miércoles, desde después de comer, a la mañana del jueves hasta la hora del almuerzo, tras el cual emprendimos la vuelta. La Casa de las Conchas, la Pontificia, las catedrales, los Dominicos, la casa de Santa Teresa, que habitó rehabilitada tiempo después nuestra madre fundadora, Santa Bonifacia, y que es ahora la residencia de las Siervas de San José, el colegio salmantino de las Josefinas...  


¡Qué paz se respira entre los muros de la casa de nuestras monjas, qué patio más cuidado y agradable...! Entre una visita y otra, hicimos algunas pausas para tomar un helado o un refresco en la Plaza Mayor.



Ya por la noche, después de cenar, salimos todos a dar un paseo por la ciudad, que estaba en fiestas. Asistimos al espectáculo de fuegos artificiales y a las actuaciones programadas en la Plaza Mayor, cuya iluminación la embellecía más aún si cabe.



Cuando llegamos al hotel para acostarnos, los niños parecían muy cansados...



...pero solo aparentemente. Tuvimos que prolongar la guardia en los pasillos hasta altas horas de la madrugada. Al levantarnos, ya bajamos a desayunar con el equipaje recogido, para dejar libres las habitaciones. Dejamos todo en consigna, y continuamos nuestras visitas, e incluso quedó tiempo para que hicieran algunas compras y otras cuantas fotos.



Tras la comida, iniciamos la vuelta, todos cansados, pero felices. Una excursión con una apretada agenda, pero también muy interesante, instructiva y propicia para estrechar lazos de amistad.




                             ¡Se acabó!