Este es mi espacio, mi pequeña parcela de libertad, mi válvula de escape, mi cofre de sentimientos, mi retiro, mi confesionario, el escondite de mis rebeliones, el escaparate de mi alma.

jueves, 9 de junio de 2011

LOVE STORY

   Verbena de disfraces en las fiestas de San José de las Josefinas, 19 de marzo de 1.973. Mane: 13 años. Maribel: 12 años.

   Lo nuestro ya no se lleva, lo admito. Pocas parejas conviven en armonía tras 27 años de matrimonio, y otros cuantos antes de noviazgo a la antigua usanza. No voy a negar haber pasado por momentos difíciles, en los que nuestro proyecto de futuro estuvo en la cuerda floja, pero los superamos. Tampoco voy a negar que la convivencia a largo plazo se ve castigada en ocasiones por la indeseable rutina, y es entonces cuando hay que reinventar la relación, atizar la llama de la pasión y cubrirse con la capa de la tolerancia y el respeto mutuo.


  
   Hoy hace 27 años que pasamos por la vicaría: 9 de junio de 1.984. Boda por la Iglesia, como Dios manda, en la iglesia de Santa Marta, de hermoso retablo del siglo XVIII, oficiada por D. Salvador, el párroco en aquel momento, y banquete nupcial en el hotel Río de Badajoz, para más de 200 invitados. Yo acababa de cumplir los 24, uno menos que él, y ya empezaba para los dos un proyecto de vida que, a fecha de hoy, se ha saldado con tres hijos que compensan todos nuestros sacrificios pasados, presentes y futuros. 



   Una gran familia que tampoco es lo más frecuente en los tiempos que corren. Con sus luces y sus sombras, supongo que como todas.  Nosotros, que somos una pareja muy particular, aún conservamos la costumbre de besarnos, abrazarnos y bromear con toqueteos, como si fuéramos unos adolescentes, delante y detrás de nuestros hijos, todos los días. No podría prescindir de esos contactos físicos, porque constituyen para mí  la energía necesaria para atender mis obligaciones sin perder  la alegría.



   El curso toca a su fin, y es hora de autoevaluarse. También es buen momento para hacer balance de nuestra relación de pareja: “progresa adecuadamente”. Yo no entendería mi existencia de otra manera. Mi menopausia y tu “pitopausia” bailando al mismo compás, hasta el final de la fiesta. Se lo prometí a D. Salvador, y yo soy mujer de palabra:

          “En lo bueno y en lo malo, todos los días de mi vida…”
    
          Y, aquí seguimos, escribiendo nuestro LOVE STORY a la española.

                                                        Sevilla, 1.980.

                                       Comunión de Lu, mayo de 2.002


                                                Y que dure...

miércoles, 8 de junio de 2011

El Vuelo de la Palabra 2011


   El 14 de mayo se celebró, como colofón a la Feria del Libro, la presentación de los nuevos ejemplares de "El Vuelo de la Palabra", en sus dos modalidades, de cuento y de poesía. Por segundo año consecutivo, he tenido la fortuna de estar entre los autores seleccionados. Mi cuento "La caja de costura" es uno de los publicados de esta 14ª edición. Esta mañana fui a la Concejalía de Cultura para recoger los ejemplares que me corresponden.

Clic para leer "La caja de costura"

   Es para mí un honor participar en esta empresa, gracias a  la cual todos los aficionados a escribir tienen la oportunidad de sacar a la luz sus poemas y sus historias, al lado de autores consagrados.
   Salen así del anonimato escritores que, sin este trampolín, jamás publicarían. De 29 cuentos presentados, forman parte del volumen de este año 11 títulos, que se mezclan con otros 24 de escritores reconocidos.

  
   Un columnista del HOY se mofaba de la proliferación de aspirantes a escritor, tachándolos de "excrecencias literarias", y diciendo que "no hay nada como la levitación del ego", adquirida, según este personaje, a través de "un premio, por pequeño que sea, o una publicación, por prescindible que parezca". Puede que tenga razón, un pin para él. Pero yo estoy satisfecha, me da igual si a través de la levitación o del "Vuelo..."


                     ¡Me voy "volandooo"...!

martes, 7 de junio de 2011

El lado positivo


   Hoy mi ánimo está con tendencia ascendente, menos mal. Cuando siento que todo se me va de las manos, me encuentro cara a cara con la impotencia de no poder atender todos los frentes, y el cansancio acumulado de larguísimos días y una amplia colección de años, casi me abandono en los traicioneros brazos de la depresión, ese verdugo indeseable y odioso. Pero resurjo de mis cenizas como el Ave Fénix y heme aquí, con el baño de la colada sin tender a mi lado, sentada frente al ordenador, aprovechando un conato de idea que necesito plasmar ipso facto, porque me quema en las manos como una patata caliente. La ropa puede esperar.
   Os dejo este insustancial poema, que no acaba de salir de la pluma, pero es ahora cuando me apetece sacarlo a relucir, para que no coja polvo en mi disco duro.


                                                   QUIERO



Quiero comprarme mil besos

y una palabra de amor,

un aparcamiento libre

y una mañana de sol,

un domingo que no llueva

ni suene el despertador.



Quiero comprar tu sonrisa,

la emoción de una canción,

quiero el perfume de un niño

y que soñemos los dos.

Quiero ilusión cada día,

trabajar por vocación,

y ver crecer a mis hijos

con la fuerza de un ciclón.



Hoy quiero escribirte un cuento

con princesa y con dragón,

con su carroza encantada

y un interminable adiós.



                           Y colorín, colorado, este post se ha terminado...

 

lunes, 6 de junio de 2011

Atardecer en junio


   Ahora que el verano viene caminando de puntillas hasta la puerta de nuestras vidas, los sentidos se impregnan de olores y colores que solo se pueden disfrutar en tierras extremeñas. Al borde de las 10 de la noche, ayer, podía captarse esta mágica luz, a la que la instantánea no hace del todo justicia.


   Un cielo policromado casi irreal, una ensoñación, pura fantasía. Una pugna desigual de grises contra anaranjados, jaleados por sombras siniestras y amenazadoras.


   Y un tímido arcoiris buscándose hueco hacia la ruta celestial, custodiado por farolas chismosas, que otean con descaro el horizonte, vigilando la huída del astro rey por tierras lusas.





   Hoy no he tenido un buen día, pero el solo hecho de revivir la paz que me produjo la asistencia a este gran espectáculo de la Madre Naturaleza, me serena el espíritu y espanta mis temores e inseguridades.
  
   Mañana será otro día, confío que mejor.

                          PAZ Y AMOR.