Este es mi espacio, mi pequeña parcela de libertad, mi válvula de escape, mi cofre de sentimientos, mi retiro, mi confesionario, el escondite de mis rebeliones, el escaparate de mi alma.

sábado, 14 de marzo de 2015

Una ensalada de tantas





Según el famoso dicho, hay que "desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo". Yo procuro seguir el consejo, así que mis cenas son ligeras cada noche. Os digo qué ingredientes le puse en esta ocasión a mi ensalada de frutas.

-1 kiwi
-3 fresones
-3 nueces
-1 puñado de pasas Thompson sin semillas
1 yogur bífidus desnatado de fresa con frutas del bosque

Estaba deliciosa y me quedé plenamente satisfecha. Me encanta poner color en mi plato.


                            ¡Hasta otra!

viernes, 13 de marzo de 2015

A Conchita Camacho





Bueno, Conchita. Me has pedido una poesía con tanta vehemencia, que ¡mira tú por dónde!, te la he compuesto. Que has de confesar que te dio una mijina de envidia la que le publiqué a Mari Pepa en su cumpleaños, y que era la que le leí en su prejubilación, hace años, aunque un poco modificada.



Andamos las dos con la memoria flaca, porque cuando tú te prejubilaste también te hice una, que titulé "Concepción, Conchita, Concha", y la publiqué en este mismo blog.
Aquí te dejo la nueva poesía que te dedico, recién salida del horno, calentita, calentita...  Casi tanto como tu cuerpo serrano paseando al sol de la costa levantina, junto a Mari Pepa, ¡cómo no!


 
                                       A Conchita Camacho

Ya, por fin, llegó tu día,
ya te llegó, reina mora,
tendrás veinticuatro horas
para colmar de alegría.

Arrancando hoja por hoja
pasaron mil calendarios,
que contenían mil horarios,
mil sonrisas, mil congojas.

Guarda en tu gran corazón
los besos que recibiste
de tus niños con amor.

Capítulos escribiste
con tinta rojo pasión,
y otros con la pluma triste.

Y ahora miras con descaro
tu futuro en el espejo,
no te importen los pellejos
y haz de tu capa un sayo.

Nada a la luz de la luna,
baila al sol por bulerías,
y bébete una sangría
encaramada a una duna.

Ríe y viaja con quien quieras,
cómete el mundo a bocados,
y canta por peteneras.

La vida es una quimera,
un caballo desbocado,
y en tu piel lo has comprobado
Conchita, si eres sincera.

Estos versos te dedico
poniendo mi alma en ellos,
desmelénate el cabello,
y en los años venideros
haz de tu tristeza añicos.



               ¡Espero que te guste, compañera!
             

                                                                               





martes, 10 de marzo de 2015

CHITEAR



Dícese de la emisión de quejidos lastimeros, producidos por dolor, similares a la onomatopeya de la chimpancé mundialmente conocida por el nombre de Chita, compañera de andanzas por la selva y fiel amiga del archiconocido personaje Tarzán, salido de la invención y la pluma del escritor Edgar Rice Burroughs.


A falta de la acuñación de este término por la RAE, que hizo acopio de muchos nuevos hace no mucho, mi marido se ha tomado la libertad de adjudicárselo para su diccionario particular, y de paso para el mío, que tendré que incorporarlo a mi vocabulario para, al menos, entenderlo y procesarlo cuando mi cónyuge haga uso de la expresión.


Así, es habitualmente frecuente que me afirme recién levantado: esta noche has “chiteado” mucho, en alusión a mis grititos de dolor cuando mi hombro lesionado se somete a un cambio de postura de mi cuerpo serrano en la cama, en sueños, y se hace presente mi capsulitis adhesiva, dolencia conocida familiarmente como “hombro congelado”, que incapacita para la movilidad natural de la cintura escápulo-humeral y, de paso, me fustiga con un impenitente dolor que me tiene machacada y acobardada, de día y de noche, en reposo y en movimiento, y que mi santo varón bien conoce porque le produce varios episodios de vigilia nocturna cada noche, desde hace varios meses.


Así que, no lo olvidéis: yo chiteo, tú chiteas, él chitea, nosotros chiteamos, vosotros chiteáis, ellos chitean. Presente de Indicativo del verbo “chitear”= chillar con la a reiteradamente, como la mona Chita. 


jueves, 5 de marzo de 2015

Revuelto de trigueros


Me encanta ir por la calle y encontrar en una esquinita alguien, normalmente una persona mayor, con una caja en el suelo llena de manojos de espárragos trigueros para vender a los transeúntes. En mi casa gustan mucho. 







Hay que trocearlos hasta el punto en que dejan de partirse con un simple movimiento de dedos, hasta que se resisten. Esa es la parte desechable del espárrago. 





En una sartén se fríen láminas de ajo en aceite de oliva. Se incorporan trocitos de beicon o taquitos de jamón, y seguidamente los espárragos lavados y troceados. Se añade un poco de sal, y finalmente los huevos.





En ocasiones también incorporo unas gambitas peladas, si son congeladas hay que sacarlas con tiempo, para que no suelten agua. Hoy he prescindido de ellas.



De la cocina a la mesa, y


                            ¡a disfrutar!



martes, 3 de marzo de 2015

28 de febrero




El sábado fue un día muy especial, y para celebrarlo con alegría acompañó el tiempo. Jornada de campo entre buenos amigos, que además son compañeros de trabajo. 
Nuestra Conchita nos convocó para celebrar su cumpleaños, pero con una alegría añadida: estrena su jubilación, esa a la que todos aspiramos en algún momento de nuestra sacrificada vida laboral.



Comimos, bebimos, recibió sus regalos y sopló las velas de la tarta con la ilusión de inaugurar una jubilosa etapa en el libro de sus días, con proyectos, viajes, amigos, familia y, por supuesto, sus animalitos de compañía.



Queda la fiesta grande, con todo el claustro y despedida formal de tus actividades docentes, eso será en diciembre, probablemente. Hasta ese momento, sirva esta entrañable reunión previa como un pequeño adelanto.



Te queremos como tú bien sabes, y esto no es una despedida, porque estoy segura que seguirás vinculada a tus compañeros y a este colegio nuestro que es testigo de tu historia desde tu más tierna infancia, que te ha visto crecer, madurar, trabajar, disfrutar y también sufrir en ocasiones puntuales.




                  ¡Ole mi morenaza guapa!

lunes, 2 de marzo de 2015

Manutarta de queso


Cualquiera diría que solo como dulzainas, pero no es así. Lo que pasa es que, como me dice mi marido, a la vejez me ha dado por la repostería, y no le voy a quitar la razón. Entre otras cosas, porque el grupo de cocina al que pertenezco en facebook es una constante tentación. 
Hoy le ha tocado a la tarta de queso que Manu publicó hace unos días, de ahí que este post se titule "Manutarta..."

INGREDIENTES


-300 gr de queso Filadelfia
-3 huevos
-3 yogures naturales
-3 cucharadas de harina
-10 cucharadas de azúcar
Horno a 180º hasta que esté hecha; si el molde es de metal hay que untarlo de mantequilla y harina.



A Manu se le olvidó poner el tiempo exacto de horno que necesita la tarta para quedar en su punto, y yo no soy muy experta. Opté por dejarla hasta que los laterales empezaron a adquirir un tono dorado, porque me parecía que por arriba estaba muy clara, y no me apetecía sacarla a media cocción. Cuando pude voltearla, dudé de su exquisitez, porque en apariencia pasaba por ser una tortilla de patatas...



Nada más lejos de la realidad: está deliciosamente insuperable, de sabor y de textura. Gracias, Manu, ya sabes que tengo debilidad por todas tus recetas. No pares, sigue, sigue... 


domingo, 1 de marzo de 2015

Bizcocho de anís


Tengo costumbre de tomar café inmediatamente después de la comida, siempre acompañado de algún dulce. Esta mañana me di cuenta que no había nada en mi cocina para satisfacer mi hábito, y me dispuse a elaborar un pequeño bizcocho al microondas para salir del paso.



INGREDIENTES

-1 huevo
-6 cucharadas de azúcar
-6 cucharadas de aceite de girasol
-6 cucharadas de leche
-6 cucharadas de harina de repostería
-media cucharadita de bicarbonato
-medio tapón de la botella de anís

Se vierte la masa en un recipiente apto para microondas, previamente engrasado, y se mete durante 6 minutos a máxima potencia, colocando a su lado un vaso con agua para que el bizcocho no se reseque.




Tres minutos más al grill, y al sacarlo le he untado un poco de miel en el centro. A mi porción le he añadido mermelada de frutos del bosque. Para ser un bizcocho pequeño y hecho con prisa, está estupendo.